Tales From The Crypt

Vamos, no me pueden negar que es una de las mejores y más memorables intro de series de tv: acompañamos a la cámara por el ingreso a una antigua casa embrujada, bajamos a toda velocidad hasta el sótano, y somos recibidos por los alaridos y risotadas del guardián de la cripta.

Y ya queda marcada una de las grandes virtudes del programa: esa pizca de humor negro –sin llegar a clasificar como clase b– con que el guardián nos presenta la historia de la noche. Humor  que sobrevuela sutilmente todos los capítulos, que están basados en los antiguos EC cómics de los 50, previos al código de censura.

Los Tales from the Crypt duraron 7 temporadas en HBO, desde 1989 a 1996, con más de 90 episodios y 3 películas. Por la serie pasaron grandes directores (Tobe Hopper,  Fred Dekker…), actores (Kirk Duglas, Steve Buscemi, Demi Moore, Brad Pitt…) y hasta apariciones de músicos como Iggy Pop o Slash.

Al igual que una antología de viejos cómics de terror, a lo largo de la serie tenemos algunos altibajos: grandes historias se mezclan con algunos episodios no tan logrados… pero vamos, ¿Qué más se le puede pedir con la cantidad que de capítulos que son?

A diferencia de lo que podríamos imaginar en un primer momento, el componente sobrenatural es solo un trasfondo, y deja al descubierto el verdadero núcleo que hace girar la rueda: los dramas humanos. Avaricia, locura, engaños, paranoia…

Los episodios son cortos (alrededor de 30 minutos) y auto conclusivos, y son siempre presentados por el guardián, que además se hace cargo del desopilante final con moraleja incluida.  

Y si bien continuaba con la herencia –a su manera- de La Dimensión Desconocida o el estilo de Creepshow, rápidamente logró despegar y adquirir vuelo propio al punto que TFTC y el guardián se convirtieron en íconos de la cultura pop: se hizo una serie animada para niños, programas de radio, merchandising por doquier… hasta el famoso pinball!!

Por suerte fracasaron los intentos de una nueva entrega (problemas de copyright y derechos), asique esta nueva generación moralmente correcta no tuvo oportunidad de arruinar la serie. Pero tanta espuma nos hace olvidar lo importante: ¡ahí están los capítulos e historias! La recomendamos para ver de noche, y si llueve… mejor.  

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See you space cowboy…

Ambientada en un futuro semi apocalíptico que mezclaba naves espaciales y puertas interestelares con viejas tabernas y pistoleros al ritmo frenético de las metrópolis del siglo XX, Cowboy Bebop fue una maravilla del anime de fines de los 90 que cautivó a miles de fans en todo el mundo.

La serie sigue las andanzas de un grupo de caza-recompensas que persiguen fugitivos por diferentes locaciones del espacio en clave retro-western a bordo de la nave Bebop. A medida que los capítulos pasan, ciertos aspectos filosóficos existencialistas comienzan a sobrevolar la historia: soledad, nihilismo…

Spike es el protagonista principal, un antiheroe con un pasado oscuro y misterioso. Lo acompaña Jet -un ex policía cuyo pasatiempo es el cuidado de árboles bonsai-, y al equipo se le suman posteriormente Faye -una joven audaz y y traicionera-, Ed -una niña hacker de gran inteligencia- y la mascota Ein.

Los capítulos son autoconclusivos pero al mismo tiempo van tejiendo, de a poco, una historia principal. Grupos ecologistas extremos, traficantes de drogas, criogenia, sectas, parques de diversiones abandonados. Todo magníficamente acompañado al compás del jazz y blues.

Y finalmente, el que es quizás el mayor acierto de la serie: solo 26 episodios y un final que no es feliz. Por fin alguien lo hizo.

Pero claro, no podía ser perfecto. Se confirmó una serie live action para el año que viene en Netflix. Nunca es bueno sacar conclusiones apresuradas, pero la sensación siempre es la misma: no hay nada que la maldita industria deje sin exprimir hasta la última gota.