Mundo enfermo y triste (y retorcido)

Más allá de las advertencias, apenas entramos en ese laberinto lisérgico que es Like a Velvet Glove Cast in Iron, nos perdemos apenas doblar en la primera esquina. Y miramos hacia atrás, queremos volver. Pero el camino ya no es el mismo.

Y seguimos caminando sin sentido por un buen rato. Tanteando las paredes, retrocediendo a veces, otras avanzando. Buscando quizás alguna trampilla o manera de ir a algún lado.

Hasta que entendemos por fin que solo hay que dejarse llevar… ¿A dónde? No tenemos ni la más remota idea, claro. Acompañamos a Clay en la búsqueda de un misterioso estudio de cine responsable de un extraño film BDSM protagonizado por su antigua novia, y a partir de ese momento todo se vuelve surrealista.

Como si se tratara de una emisión de Sick Sad Word, vemos desfilar personajes y situaciones totalmente retorcidas, surrealistas o directamente repugnantes. Lo onírico y el mundo real se mezclan a la sombra del misterioso Sr. Jones, un extraño personaje que aparece de manera recurrente y está a mitad de camino entre ícono pop y extraña criatura con poderes asombrosos.

También hay sectas, un comando de mujeres que le declara la guerra al sexo masculino -y la gana, claro-, una extraña chica que va guionando la historia-dentro-de-la-historia, snuff movies y criaturas imposibles. A esta altura, en mitad del laberinto, nos hemos olvidado completamente de cómo, para qué, o por qué estamos allí.

Daniel Clowes ya es una eminencia en el mundo del cómic alternativo-underground americano junto a Peter Bagge y Charles Burns. Like a Velvet iron… es quizás su obra más retorcida, y salió publicada en partes en su revista Eightball entre 1989 y 1992. Y si bien el tomo único lo leemos de un tirón, en inmureables ocasiones debemos volver de página o viñeta… ¿que diablos quizo decir? ¿es la realidad o está soñando?

Van llegando los últimos capítulos, y crece la duda sobre si algo se resolverá o tendrá sentido. Confiamos todavía ingenuamente en la vieja regla de la introducción-desarrollo-final. Pero claro, no todo es como debería ser. Pensamos que nos dirigimos hacia algún lugar, pero a veces simplemente estamos metidos en un circulo sin principio ni final. Como un guante de seda forjado en hierro.

* cuentos de la cripta *

Viejas cintas VHS, monstruos, cientos de simples de vinilos inconseguibles, BDSM, muñecos, máscaras, pósters…. el mundo que rodeaba a THE CRAMPS era un auténtico museo stuff clase-b. Y claro, los cómics de terror de los ´50.

San Diego Comic-Con, 1985

Y como era de esperarse… ¡ellos mismos terminaron dentro de la Metal Hurlant! Serge Clerc fue el encargado de contar la terrorífica história TFTC en la revista de cómics francesa:

Asi que ya lo saben amigos… ¡Cuidado con las noches de luna llena!

How does it feel?

Tenían más actitud que el resto de las girl-bands de la época. Sabían que la imagen también era importante. Y tenían talento, claro. Verónica y su hermana Estelle Bennet, junto a su prima Nedra, eran las Ronettes.

De corte más rockero, fueron las ídolas indiscutibles de Joey Ramone, andaban con los Rolling Stones, cantaron y grabaron con Jimmy Hendrix. Johnny Thunders iba a sus conciertos y lloraba. Brian Wilson se inspiró en sus canciones.

La historia se remonta a finales de los ´50 y principios de los ´60 en New York, épocas de idas y vueltas sin éxito con el sello discográfico Colpix Records. Hasta que por fin se cruzan en el camino del productor Phil Spector –genio, loco, y peligroso por igual-, fichan con él en 1963 (Philles Records), y un año después sale su único LP: Presenting The Fabulous Ronettes featuring Veronica.

Presenting the fabulous RONETTES featuring VERONICA

El disco fue un éxito instantáneo con canciones como “Be my baby”, “Walking in the rain” o “So Young”. Se volvió a editar en vinilo a principios de esta década, pero las ediciones originales son una figurita difícil de los grandes coleccionistas.

La mayoría de los temas están firmados por Phil, y el plantel de músicos es un seleccionado estelar. Hay una versión de What´d I Say de Ray Charles, e incluso Cher y Soony tuvieron su debut en un estudio de grabación participando en algunos coros del disco.

En medio, un romance totalmente enfermizo entre Phil y Verónica (ya convertida en Ronnie Spector). El productor –famoso por su “wall of sound”-, también tenía la mejor calificación en la materia celos y amenazas (de hecho, hoy está cumpliendo condena por el homicidio de la actriz b-class Lana Clarson)

La idea de que el éxito del grupo la alejara de Ronnie volvía loco a Phil, lo que derivo en un auto-boicot constante contra el grupo. En la época de oro de los singles, potenciales numer-one no eran publicados a propósito, o canciones grabadas por las Ronettes se atribuían a otro grupo (The Crystals, por ejemplo)

Luego de varias idas y vueltas, y ser teloneras de The Beatles en su gira por América, se separaron en 1967. Hubo un breve regreso (solo con Ronnie como integrante original) en los ’70, pero los vientos ya soplaban en otra dirección. La época de esplendor de las girl-bands había pasado.

No pueden detenernos (porque no existimos)

Ensayo histórico. Ficción. Novela. Fantasía. Todo está presente en La Horda (2017, Editoral La Felguera). Sociedades secretas, conspiraciones, magos y alquimistas. La eterna pelea entre el bien y el mal.

Servando Rocha (también director de la editorial) intercala diferentes geografías y épocas: la Francia del SXVII, los Rosacruces, personajes históricos como Giordano Bruno o John Dee, la Inglaterra de la década de 1980, los anarquistas y William Burroughs.

Crónicas, cartas y correspondencias, manifiestos, relatos en primera persona. Agregados, fragmentos, documentos perdidos, anexos… todos estos recursos nos acompañan a lo largo del viaje: un viaje que no está claro ni donde empieza ni donde termina, tampoco hacia donde va. El misterio, los agentes infiltrados, las pistas y las claves están por todos lados. ¿Realidad o ficción? No lo sabemos.

Mapas con extraños símbolos que es necesario decodificar. Pasadizos subterraneos que no sabemos a donde conducen. Puertas de acceso en cualquier esquina de la ciudad: solo hay que saber mirar. Los grupos de La Horda (con Los Invisibles a la cabeza) en una guerra constante frente a Los Despiertos. ¿Quienes son unos y los otros?

La batalla continúa hasta hoy. En tu ciudad, en tu barrio. En cada esquina puede haber un espía. Es urgente abrir los ojos y reconocer nuestros aliados. No estamos solos, pero el enemigo es poderoso.

No pueden detenernos (porque no existimos).

La Felguera, 2017.

the worst film ever made

Originalmente en blanco y negro, Grave Diggers from Outer Space es un extraño fetiche cinéfilo. Considerada “la peor película de todos los tiempos”, fue dirigida por Ed Wood en 1956, y significó un rotundo fracaso.

Con el tiempo y de manera misteriosa, se convirtió en película “de culto” del cine bizarro clase b, aprovechando el impulso de la participación Bela Lugosi (que murió antes de que se realizara la película, por lo que se utilizaron filmaciones anteriores) y Vampira (Mila Nurmi, devenida en ícono-fetiche del horror-b-class).

No se recomienda: ver en una primer cita.

Se recomienda: consumir sustancia ilegales antes.